En Alemania las propinas son comunes pero moderadas. La práctica habitual es decirle directamente al camarero cuánto quieres pagar en total, en lugar de dejar dinero sobre la mesa.
Al pagar, di la cantidad total que quieres pagar incluyendo la propina: por ejemplo, «45» para una cuenta de 41 € con propina de 4 €. Un 10% o redondear a una cifra cómoda es lo estándar. La propina no se deja en la mesa sino que se entrega al camarero.
Para el botones, 1–2 € por maleta es habitual. En hoteles de lujo, 2–3 € por pieza de equipaje. La limpieza no espera propina, pero 1–2 € por noche es un gesto apreciado.
En los taxis alemanes es habitual redondear o añadir 1–2 €. No se espera un 10%, pero un pequeño extra por servicio puntual o ayuda con el equipaje es bienvenido.
Dejar 5–10 % o redondear a una cifra cómoda es lo habitual.
Para 28 €, redondear a 30 € es un gesto normal.
La propina suele darse directamente al personal.