En Australia la propina no es obligatoria pero se valora por buen servicio. A diferencia de EE. UU., los trabajadores australianos tienen salarios mínimos altos, por lo que la propina es un extra y no una necesidad.
En restaurantes de calidad, un 10% por servicio excelente es cada vez más habitual. En cafeterías y locales informales, redondear o dejar el cambio es suficiente. En comida para llevar no se espera propina.
Para el botones o portero, 2–3 $ AUD por maleta es un gesto amable. La limpieza no espera propina, pero 2 $ por noche en hoteles de lujo se agradece.
En los taxis australianos, redondear o añadir un par de dólares es habitual. No se espera un porcentaje fijo. Para Uber y plataformas similares, la propina es opcional.
Redondear o dejar 5–10 % en restaurantes es cada vez más común.
Para 80 $, redondear a 85 $ o 88 $ es un gesto agradable.
Los trabajadores australianos tienen salario justo; la propina es un extra.